La industria biofarmacéutica es parte de la industria de procesamiento químico más grande. La característica más importante de las válvulas utilizadas en esta industria es su capacidad para limpiarse y esterilizarse. La industria de procesamiento químico es responsable de procesar las materias primas para convertirlas en productos. Dado que el procesamiento químico a menudo implica reacciones que utilizan presión y/o calor, y podría causar subproductos tóxicos, los medios en esta industria tienden a ser altamente corrosivos y abrasivos. Las válvulas deben poder tolerar la naturaleza del medio, así como ofrecer un control de flujo preciso y una alta protección contra fugas para protegerse contra derrames y contaminación cruzada.